Divertido paseo

divertido

Hola a todos, mi nombre es Mónica Roa y tengo 33 años. Para mí, un paseo divertido consiste en ir a la montaña y conocer lugares nuevos, acompañada de un chico muy sexy. Una vez tuvimos la oportunidad de quedarnos en una posada en el medio del campo y fue una experiencia inolvidable. Comimos y cogimos rico. Pudimos coger en una tina llena de rosas y nos embriagamos con champagne. Eso nos permitió ser más desinhibidos y explorar nuestra sexualidad.

Esfuerzo divertido

Encendimos unas velas en el baño y ahí empezó el esfuerzo divertido. A pesar de estar en la tina estábamos sudando por el gran esfuerzo físico que estábamos haciendo. Nos dimos con todo, esa noche terminamos súper cansados porque no solo lo hicimos allí sino que también en el piso de la habitación. Me puse de cuclillas y comencé a lamer su pene. Lo que más me gustó fue golpearme la cara con él. Mientras se lo chupaba, lo succionaba rápidamente. Hubo un momento que se lo hice tan rico que terminó acabando en mi boca.

Menuda cogida

Luego, me puse de espaldas a él mientras me cogía de costado. En esa posición, él podía agarrar mis tetas y estimular mi clítoris libremente. Una de las cosas que a él le gusta son mis nalgas y con solo pensar que más tarde se podía comer este culito, acabó a los 5 minutos. Después, me dio un masaje y comenzó a estimular mi culo con un anal plug. Pasó su lengüita y la introdujo en mi ano. Cuando estaba excitada, me comenzó a coger por el culo y gritaba de placer. Su pene estaba dentro de mí, cada vez que me lo metía me nalgueaba y sentí su leche.

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